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Hasta ahora, los elogios que recibía Lanús estaban bien fundamentados desde sus individualidades, la inteligencia de su DT, Ramón Cabrero, y su mano derecha, Luis Zubeldía; todos sus jugadores llegan al gol y todos (menos el arquero y los centrales) ponen pases gol; los primeros defensores son los delanteros y los primeros atacantes son sus laterales. Ahora bien: justo en una semana donde Lanús sacó un punto de seis hay cosas por destacar que hasta el momento no se habían visto por el Sur. En La Plata, Lanús jugó ante Estudiantes un partido tácticamente perfecto. Nunca se desordenó, enfrentó de igual a igual a un conjunto copero como el de Verón y compañía. Por momentos abusó de las faltas, pero salió a jugar un partido de Copa Libertadores, mientras que el rival lo tomó como un encuentro más del Clausura. Sus últimas excursiones como visitante le habían demostrado a Lanús que no podía actuar de la misma forma.
ue a su voracidad ofensiva debía agregarle un orden y una actitud diferente. Reconoció su error en su visita a Olmedo (0-1) y ajustó las piezas. Vale un dato: no tuvo un juego violento, pero se hizo respetar y, sí, utilizó las faltas lejos de su arco como estrategia: cometió 30 infracciones contra las 8 que apenas hizo en Bahía Blanca. No es casualidad que los que más hicieron fueron Sand (7) y Acosta (6), seguidos por Pelletieri (5), Graieb (3), Benítez (3), González (2), Valeri (2), Salomón (1) y Faccioli (1). Otro recurso que utilizó para neutralizar el ataque rival fue la posición adelantada: siete veces cayó el pincha en su trampa. Así y todo contó con la chance colectiva más clara de gol: una volea de Blanco.Un párrafo aparte para Pelletieri, el alma del equipo: es cierto que cometió faltas para irse expulsado, pero tácticamente así debe jugar un N° 5. Con despliegue, anuló a Verón (incluso verbalmente), se preocupó más por defender que por pensar en el arco contrario, recuperó mil pelotas y contagió con su entrega. La batalla de La Plata y el flojo campo de juego dejaron sus secuelas porque en Bahía Blanca sintió el desgaste y encima cayó sin merecerlo. La marca Lanús emociona aunque no gane y hoy, pese a las lesiones, es más equipo que cuando fue campeón hace tres meses.
El autor se recibió de entrenador en 2007 en la Escuela Nicolás Avellaneda
El número que habla
10.1 es el promedio de llegadas al arco rival de Lanús en los últimos seis partidos: llegó 61 veces y le llegaron 34.
El resultado que no fue
Colón 2-2 Tigre Tigre jugó bien en ataque y ganó con 10 jugadores, pero Colón mereció llevarse un punto.
El termómetro de los cambios
Ledesma x Palacio ST 39m
Boca: el partido se niveló con la expulsion de Leal, pero Ischia debió hacer ese cambio y el de Boselli por Palermo antes. El medio xeneize necesitaba auxilio.
Cuevas x Neira PT 14m
Gimnasia LP: Sanguinetti acertó con el ingreso del hábil delantero ante la rápida lesión del titular. También se la jugó con Leal y Villar.
Olivi x L. González ST, al inicio
Olimpo: le dio explosión al ataque y asistió a Ulloa en el 3-2. Saporiti tuvo su premio con Ulloa, Barrado, Tavio y Ramírez, titulares elegidos en la semana. leido en: lanacion.com |