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Con muy poco, apenas con el orden y el oficio habitual, y con la aparición goleadora de Leonardo Biagini, a Arsenal le alcanzó para quedarse con una victoria ajustada, por 1 a 0, ante Olimpo. Un equipo bahiense que era el más necesitado de los dos cuando llegó a Sarandí y que no hizo nada para cambiar una situación complicada en la lucha por evitar el descenso.
No le sobró nada a Arsenal, que pareció sentir los efectos físicos del partido por la Copa Santander Libertadores del jueves último (en esa misma cancha superó por 1-0 a Libertad, de Paraguay). Y en un desarrollo parejo, el momento clave pasó sin dudas por las expulsión de Raúl Saavedra, de Olimpo, a los 33 minutos del primer tiempo, por una dura falta contra Alejandro Gómez, que unos minutos más tarde debió abandonar la cancha por el golpe. La ausencia del lateral modificó claramente la actitud de ambos equipos y fue el factor que los de Sarandí supieron aprovechar para apuntarle a la victoria.
En esa primera media hora, no se habían sacado ventajas, y en un juego enredado, en el que se prestaban la pelota y les costaba asumir más riesgos de lo necesario, Olimpo se sentía más cómodo. Tanto que contó con su única llegada clara en todo el encuentro: a los 22 minutos, Josemir Lujambio ingresó en el área y enfrentó a Cuenca, pero su remate, algo forzado, se perdió por el segundo palo del arquero local.
Los bahienses se apoyaban en la seguridad de Javier Páez para rechazar todos los intentos de Arsenal, y en la prolija elaboración del juego de Angel Morales, que, sin embargo, no encontró socios, y terminó absorbido por la presión rival. En Arsenal se destacaba el trabajo en la contención y la distribución de la pelota de Carlos Casteglione.
Y fue justamente el defensor devenido en volante central el que abrió el camino a la victoria, cuando Arsenal ya daba señales de superioridad, al aprovechar el hombre de más. Casteglione apareció cerca de la medialuna del área de Olimpo y sacó un remate fuerte que encontró una respuesta muy floja en Leonardo Cauterucchi -no sólo dio rebote, sino que rechazó hacia el medio del área-. Allí apareció el oportunismo de Leonardo Biagini -ocupó el lugar de José Luis Calderón entre los titulares-, que no dejó pasar la chance y abrió el marcador.
Si Olimpo ya estaba dando síntomas de algunas fallas en su juego, de un resquebrajamiento de su estructura, después del gol todo se hizo más evidente. Porque tenía que salir a buscar una igualdad con muy pocas armas ofensivas y ante un rival como Arsenal, que tiene aceitados los movimientos por ejecutar en este tipo de situaciones. Los bahienses fueron una y otra vez, pero sin peligro para Cuenca, y como consecuencia lógica, eso que no podían generar en el arco rival aparecía con frecuencia en el propio.
Arsenal aprovechó los espacios, se acomodó de contraataque y tuvo dos oportunidades muy claras de asegurar el triunfo: primero, Andrizzi asistió con un centro perfecto al recién ingresado Calderón, pero el delantero no tuvo la eficacia habitual y desvió su cabezazo. A diez minutos del final, fue el delantero el que le devolvió gentilezas a Andrizzi. Envió un centro desde la izquierda y el volante, con signos inequívocos del trajín del partido, perdió su remate por sobre el travesaño, cuando su único obstáculo para anotar el segundo era Cauterucchi, desacomodado e indefenso.
Después, no hubo mucho más. Arsenal esperó el final ante un Olimpo, que pareció resignado antes de tiempo. Una actitud que deberá cambiar para encarar la extenuante lucha que le espera en las próximas fechas.
4 partidos suma Olimpo sin victorias, con tres caídas y un empate
Por Carlos Alberto Travaglini De la Redacción de LA NACION
Apuntes
LO CURIOSO Liz Solari fue a alentar a David, pero no tuvo suerte
La modelo estuvo en la tribuna de Arsenal, pero se quedó con las ganas de ver a su hermano David, que integró el banco de Olimpo, pero no ingresó.
LO POSITIVO Alejandro Gómez debió salir, pero sólo fue un fuerte golpe
"Por suerte me pegó en los gemelos y no en el tobillo", dijo el volante de Arsenal, que abandonó la cancha por una infracción de Saavedra.
LO NEGATIVO El árbitro vistió un uniforme que confundió
Gabriel Favale ingresó en la cancha con un pantalón negro y una remera amarilla. Dos veces Raúl Saavedra se confundió y le entregó la pelota.
EL DATO Alfaro sufre por la racha de lesionados: ya son seis
Gustavo Alfaro está preocupado por las lesiones: Alejandro Gómez (golpe en el gemelo) se sumó a la lista de bajas del equipo de Sarandí, que ya integraban Andrés San Martín, Josimar Mosquera, Javier Gandolfi y Sebastián Carrera. leido en: lanacion.com.ar/ |