|
No lo gana Central porque sus fundamentos no abundan ni alcanzan para imponerse en este juego de necesitados. Esos chicos de la cantera -inagotable- que siempre tienen a mano una lamparita para encender su fútbol, pese al ambiente que respira urgencia en el Gigante, tampoco dan con la puntada final. Entonces, aunque Gervasio Núñez, José Vizcarra y el resto pongan la pelota contra el piso y jueguen, inventen, intenten llevar al equipo de Carlos Ischia al primer triunfo para acomodar el barco, se quedan en la puerta, sin timbre que tocar.
El dibujo que esta vez propone su entrenador tiene que ver con los antecedentes en casa. Con esos cimbronazos que le pegaron Gimnasia, con un empate, y Huracán, con la derrota. De la línea de tres en el fondo, a cuatro defensores. Simple, como para empezar a organizar su idea.
Entonces, la movilidad de sus puntas, la sorpresa por las bandas con Tomás Costa y Núñez hacen la diferencia contra un conjunto de Bahía Blanca al que le cuesta asociarse, encontrar argumentos y todo lo lleva a la pelota parada. Esa es su gracia, esa es su suerte. Un cabezazo de Josemir Lujambio que le quema los guantes a Cristian Alvarez (de todas maneras, la jugada iba a ser anulada por posición adelantada) y, al rato, otro frentazo que mueve la red. Con poco, suma minutos en los que hace trabajar al arquero. De todas maneras, el mensaje conservador del equipo de Guillermo Rivarola no escapa a este panorama oscuro, aunque le despierta -de acuerdo a su intención- un poco de amor propio por llegar a la igualdad.
Es confuso cómo Central se nubla. Es, justamente, cuando su gente rinde homenaje en el vamos, vamos los pibes. Sin embargo va, pero Navarro Montoya niega el grito: le tapa una a Vizcarra, otra a Núñez, se revuelca. El mano a mano con el colombiano, y otra vez su achique. La diferencia es moral: Vizcarra lo pierde abajo del arco, se molesta con Costa y su cabezazo sale al lado del palo. Damián Díaz le da de volea, apenas afuera. Ataca desde su talento Central, pero sin mapa ni fundamentos. Entonces, no sale del letargo, no gana, no alcanza...
leido en: http://www.clarin.com |