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La lista definitiva de 23 jugadores para el Mundial de Alemania 2006 no podrá difundirse hasta ser leída y aprobada por el presidente de la AFA, Julio Grondona, quien nuevamente volvió a investirse de director técnico del seleccionado argentino, dejando muy mal parado a José Pekerman.
El propio Grondona, socavando de manera casi grosera la autoridad del actual entrenador, dijo textualmente: "Si un técnico me pide un jugador y yo no lo quiero, armo una junta con la comisión directiva porque cuando el técnico se vaya el que tiene que cargar con el muerto soy yo. Y en el caso particular de Pekerman, que representa a 35 millones de argentinos, no puedo yo dejarlo entregar la lista con los que van al mundial sin mirarla. ¿Para qué? ¿Para satisfacer a ustedes diciendo que manda Pekerman? ¿Y si en lugar de poner a uno que juega al fútbol manda a un jugador que juega al rugby y yo la mandé también? Yo creo que todos somos responsables. El fútbol no es una iglesia, acá no hay misterio".
"Falta todavía para el 15 de mayo, que el día que tenemos que entregar la lista, y a esos jugadores se los esperará y evaluará hasta último momento, teniendo en cuenta lo que pasó en los mundiales '98 y 2002", refirió. Y agregó dos cosas en las que exhibió su habitual exceso de límites en temas puntuales del seleccionado que debieran ser tratadas por Pekerman. Dijo que el defensor Gabriel Heinze, "por ejemplo, es uno de ellos. Tendremos cuatro o cinco partidos para hacer una evaluación objetiva de su momento futbolístico a la hora de incluirlo o no en la lista definitiva, que son más que sufucientes". "El problema se presenta con aquellos que se recuperan faltando una semana. Otro caso importante es el de Messi, pero en este caso, pienso que su problema no es tan grande como nos quieren hacer creer. Y, a diferencia de la lesión de Gabriel, que es de un tiempo a esta parte, quizás resulte hasta beneficiosa, aunque sea en forma indirecta, ya que le ahorrará el desgaste de las últimas instancias de los torneos europeos, que son los que siempre nos dan tantos dolores de cabeza", añadió, sin considerar que apenas horas antes el médico del seleccionado, Donato Villani, elevó de dos a tres las semanas de inactividad total que necesita el novel supercrack para recuperarse de su rebelde y agravada lesión muscular. "Lo que yo digo es que no podés llevar jugadores para jugar la segunda fase, porque esta es tan dura como la primera, y no queremos que se recuperan los lastimados cuando ya estamos en el avion de vuelta", amplió. Tras sostener que en nada afectará al grupo el incidente entre los referentes Verón y Sorín, al cual minimizó de forma exagerada, el alto directivo insistió en que para ganar los partidos se debe contar con jugadores altos en la cancha. Y enseguida lo ratificó con una especie de charla técnica. "Claro que se necesitan jugasdores altos, porque en el fútbol de hoy existe algo que se llama pelota parada, y para defenderlas o para aprovecharlas uno depende necesariamente de un tipo de estas características. Incluso lo necesitás a la hora de armar algo tan básico como una barrera. Pero eso no significa que sólo nos basemos en el tamaño o en el cabezazo de un jugador para ponerlo como titular. Lo bueno siempre es tener un poco de todo", concluyó. |