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Aún confundido por la agresión recibida, el entrenador de Banfield, Carlos Leeb, dio su versión del incidente que derivó en la suspensión del partido, a los 37 minutos del segundo tiempo, cuando su equipo vencía como visitante 2-1 a Independiente.
"Salí a dar una indicación y cuando volvía al banco recibí un golpe en el ojo. No me acuerdo más. Lo único que quiero es llevar tranquilidad a mi familia porque estoy bien", señaló el apodado Gatito, quien, según el médico banfileño, "perdió el conocimiento en el terreno de juego, pero luego reaccionó bien en el vestuario".
En tanto, Carlos Portell, presidente de Banfield, quien fue al vestuario del árbitro, señaló que "estima que los ocho minutos que quedaron pendientes no se jugarán, ya que hubo una agresión de por medio, que claramente vino del sector de hinchas de Independiente". Por su parte, el delantero Antonio Barijho le dio la derecha a la suspensión decidida por Rafael Furchi, ya que "ésto no puede seguir sucediendo en ninguna cancha, porque simplemente estabamos jugando un partido de futbol". Mientras, el defensor Gabriel Paletta se refirió al encuentro: "Fue un buen partido de todo el equipo. Defendimos muy bien y tuvimos una alta efectividad en ataque". El marcador central banfileño, campeón Mundial Sub 20 en Holanda 2005, opinó que esta vez "Banfield recuperó su nivel" y jugaron tan bien como cuando en la primera fecha golearon al Racing Club 3-0. Finalmente, el defensor y capitán Javier Sanguinetti dijo que el hecho que determinó la suspensión del encuentro fue "desgraciado" y que en su opinión "el partido no debería continuar". |