La pregunta vibra en el ambiente: ¿Qué vale más, la punta o el orgullo? En un Boca-River no hay ninguna duda: primero está el orgullo y después cualquier otra cosa. Boca y River chocarán hoy en el duelo más esperado del fútbol argentino, y al que ambos llegan en una lucha mano a mano por la cima del campeonato. No será un partido definitorio, pero el vencedor cobrará un tremendo impulso anímico para lo que resta del Apertura, que es liderado por River con 21 puntos, uno más que Boca y Newell's.
Boca tratará de hacer valer la localía en su estadio La Bombonera, que se mueve y estremece cuando sus fanáticos cantan y saltan, en un espectáculo de película que suele actuar como moderador de los ímpetus de los rivales. ''Ninguna cancha me asusta, al contrario, ese clima debe ser una motivación'', subrayó el defensor de River Julio César Cáceres. ''Se oye el canto de la gente, pero no sentí que temblara el piso'', agregó el paraguayo, que no jugó ningún superclásico pero que estuvo con el Olimpia de Asunción en La Bombonera por la Copa Libertadores en el 2002. Cáceres expresó que ``el único temblor que debe sentir un jugador es el que produce ese [ferviente] deseo de ganar y convertir goles''. Los dos equipos llegan con sus capitanes entre algodones: el defensor de Boca Hugo Ibarra acusa un dolor en su pierna izquierda, mientras que el cerebro de River Marcelo Gallardo se retiró el viernes antes de finalizar el entrenamiento con un golpe en el aductor izquierdo. ''Yo creo que con un día más de fisioterapia el dolor se me va'', manifestó Ibarra, en sintonía con lo que piensa Gallardo de su problema. Es decir, que ambos son optimistas en que estarán en la cancha a la hora del partido. Mientras el técnico de Boca, Alfio Basile, no habló con la prensa en toda la semana, su colega Daniel Pa- ssarella se despachó a gusto. ''Para ganarle a Boca hay que meter, jugar, correr y pensar'', advirtió Passarella. Y agregó: ``Para correr hay que estar bien físicamente, para pensar hay que ser inteligente, para jugar debes tener técnica y para meter hay que tener personalidad''. Las dos tropas presentan defensas endebles de las que pueden sacar provecho las fuertes duplas de ataque. Boca saldrá con Rodrigo Palacio y Martín Palermo arriba, mientras que River lo hará con Ernesto Farías y Daniel Montenegro, la gran figura de los millonarios de los últimos partidos. ''Estoy con muchas ganas de hacer un gol'', indicó el ''Titán'' Palermo, quien lleva cuatro tantos convertidos en los superclásicos. Dentro de un estadio para 52,000 personas, River será alentado sólo por 4,500, ya que Boca no le dio más boletos. La fecha arrancó con el triunfo de Instituto 1-0 sobre Racing y el 2-2 entre San Lorenzo y Gimnasia La Plata. |