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Una vez finalizado el Clausura los dirigentes de River efectuaron rápidos movimientos con la intención de reforzar el plantel. La idea primaria del entrenador Daniel Passarella fue asegurar la permanencia de aquellos jugadores que estaban a préstamo, retener a quienes fueron titulares y tenían una oferta del exterior, y, sólo entonces, comenzar las gestiones por quienes compusieron la nómina que le entregó el Káiser al presidente José María Aguilar.
Los millonarios parecieron incursionar con éxito en el mercado de pases: el retorno de Eduardo Tuzzio, de Mallorca, de España, y la contratación de Federico Lussenhoff -el convenio se firmará los primeros días de junio-, así lo reflejaban. Pero, de repente, asomaron los inconvenientes. El paraguayo Julio César Cáceres -actualmente en Oberhaching, Alemania, con el seleccionado de su país-, fue uno de los baluartes de la última campaña y el Káiser solicitó que se extremen los esfuerzos para hacer uso de la opción de compra que fijó Nantes. Los dirigentes millonarios enviaron el fax a la institución francesa y aceptaron las condiciones de la operación: 2.200.000 dólares, y el defensor -antes de sumarse a la selección guaraní que disputará el Mundial- manifestó su agrado de seguir jugando en la Argentina, aunque también indicó que recibió ofertas para regresar al fútbol europeo. El obstáculo, según allegados al futbolista, radicaría en los números del contrato del zaguero, que no estaría dispuesto a firmar por la misma cifra que percibió en el último semestre.
Por el momento, los dirigentes de River esperan que se dispute la Copa del Mundo y luego retomarán las conversaciones con el jugador, aunque las charlas con el representante del paraguayo son permanentes para solucionar el principio de conflicto. Las ofertas por otros futbolistas también hacen tambalear la propuesta original de Passarella. Los dirigentes descartaron un pedido de Mallorca, de España, por el arquero Juan Pablo Carrizo, aunque el mismo equipo balear ayer manifestó interés por Gonzalo Higuaín. El delantero, según el secretario Mario Israel, permanecerá en Núñez. "No recibimos ningún pedido de cotización de ningún club de Europa", agregó el dirigente. Otro que fue sondeado para regresar al fútbol mexicano es Federico Domínguez, pero el pensamiento del lateral es continuar en el país. Las continuas ofertas y pedidos de condiciones por los pases de los jugadores que están en los planes de Passarella para la temporada venidera, restan tiempo y se interponen en las negociaciones que los dirigentes pretenden entablar con los refuerzos que pidió el Káiser. La llegada de Fernando Belluschi es la única operación que por ahora tiene asidero, aunque no se efectuaron contactos entre la institución de Núñez y el presidente de Newell s Eduardo López. "Todo lo que sabemos es por terceros, esperamos iniciar cuanto antes las conversaciones", dijo Israel, que no se refirió al elevado monto de la futura compra. Los 5.000.000 de euros que solicitan los rosarinos se convirtieron en un escollo gigante, y para llevar adelante el acuerdo en River deberán desprenderse de alguna figura o pactar con algún grupo inversor. La contratación de Ariel Ortega, que volvió a manifestarle al entrenador Nery Pumpido que no regresará a Rosario para jugar en Newell s, por el momento es un sueño. River no está en condiciones de desembolsar una cifra cercana a los 10.000.000 de dólares, que sería el monto que debería pagar por los dos jugadores. River tiene por delante el desquite de los cuartos de final de la Copa Toyota Libertadores frente a Libertad, de Paraguay, y para esa fecha -el 18 de julio- los dirigentes pretenden que los deseos que les manifestó Passarella al finalizar el Clausura, se conviertan en realidad.
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